Showing posts with label Tus deliciosos castigos. Show all posts
Showing posts with label Tus deliciosos castigos. Show all posts
Monday, January 21, 2013

Me castigas a no verte follar con otro

Estoy en el suelo. Me has castigado por pedirte reiteradamente que me hagas cornudo. Desde aquí no podré ver como follas con tu amante, como te lo comes enterito, como siempre haces. Sólo podré oír tus gemidos y suspiros; tus gritos de placer al correrte una y otra vez porque con este amante te has vuelto multiorgásmica. Te vuelve loca. Te tiene poseída y sólo oír su nombre se te moja el coño.

Lo sé porque antes de que me hayas dejado aquí, en el suelo,  he tenido que lamerte el coño para excitarte para él, para que cuando venga te encuentre jugosa y muy excitada y cachonda. Pero no podré verte follar con él. Mi mayor castigo. Sólo oírte. Oír cuando te corres y me llamas cornudo. Sólo eso. Que no es poco.

Porque con este amante sueles pasar la noche y probablemente tendré que dormir aquí, en el suelo, aunque con el consuelo de tener a la vista y muy cerca tus zapatos y tus bragas. Pero arriba, en la cama, tú dormirás abrazada a él, con tus muslos entrecruzados a los suyos y tu mejilla junto a su mejilla. Es probable que me despierten de nuevo tus gemidos si te desvelas de madrugada y quieres follártelo. Pero no lo sé.
You have read this article Tus deliciosos castigos with the title Tus deliciosos castigos. You can bookmark this page URL https://tangocupcakees.blogspot.com/2013/01/me-castigas-no-verte-follar-con-otro.html. Thanks!
Tuesday, January 1, 2013

Feliz año nuevo cornudo

Anoche, después de celebrar con él la Nochevieja en nuestra habitación mientras yo oía como te metía la polla con cada campanada, la sacaba y la volvía meter con la siguiente, nos fuimos a la discoteca a celebrar el nuevo año, como todos. Pero tú estabas especialmente excitada. Y eso que no bebes mucho. No hace falta.

Y cuando te veía bailar con él de esa forma tan sensual, tan provocativa, tuve una pequeña erección en mi pollita (como tú la llamas). Es que estabas muy sexy, y además se veía el símbolo cuckold (cornudo) en tu pecho: ese tatuaje que yo te pagué para que cuando te guste un macho sólo tengas que agacharte y mostrárselo. Para facilitarte la labor de hacerme cornudo.

Y es muy útil porque mientras bailabas todos los tíos te miraban. Por tu forma de moverte y porque te veían el símbolo, la marca que me hace cornudo en público y le advierte a todos que eres una mujer libre para follar porque estás cadada con un marido cornudo.
You have read this article Tus deliciosos castigos with the title Tus deliciosos castigos. You can bookmark this page URL https://tangocupcakees.blogspot.com/2013/01/feliz-ano-nuevo-cornudo.html. Thanks!
Monday, December 31, 2012

Nuestra fiesta de Nochevieja, cornuda

Eres muy amable, atento y educado. Haces todo lo que te digo y eso me satisface.  Y ahora espera en la puerta de rodillas mientras me lo follo, mientras me haces cornudo. Esta vez no podrás asistir a tu puesta de cuernos porque te has portado mal y esta mañana, al despertar y traerme el desayuno, se te ha olvidado suplicarme que te haga más cornudo.

Y te he de castigar. Y sé que el castigo más duro para ti es no poder ver cómo me follo a otro y te hago cornudo. Así que dejaré la puerta entreabierta para que puedas oír mis gemidos de placer, mis suspiros de entrega, los gritos de mis corridas.

Pero como vea asomar tu cara te castigaré duro porque además queremos despedir el año solos, besándonos, morreándonos, acariciándonos y follando con cada campana. Sabes que me gusta que me meta el pollón con cada campanada, la saque y la vuelva a meter con la siguiente. Y así hasta 12. Son nuestras uvas. Y tú vas a salir el año como cornudo y vas a entrar en él como cornudo. Para que sepas lo que te espera. Pero no podrás verlo. Estás catigado sin ver como te hago cornudo y sin uvas.  Así que sufre ahí de rodillas no poder como te hago cornudo, una vez más, cornudo.
You have read this article Tus deliciosos castigos with the title Tus deliciosos castigos. You can bookmark this page URL https://tangocupcakees.blogspot.com/2012/12/nuestra-fiesta-de-nochevieja-cornuda.html. Thanks!
Tuesday, November 6, 2012

Huele el sabor y olor de mi coño y de mi macho

He hecho que mi amante, mi macho, se corra sobre mis bragas. Cuando iba a llegar le he dicho que parara y me la ha sacado y se ha corrido sobre ellas. Ahora quédate aquí con ellas en la boca, oliendo mi excitación, mis jugos y el semen de mi macho mientras sigo follando con él y pasamos la noche juntos.

No te muevas del sofá en el que estás porque ya sabes que estás castigado y no puedes asistir a tu puesta de cuernos, a ver cómo te hago cornudo. Lo siento, cariño, pero no te perdono que no dejes de suplicarme que te haga cornudo. Eso lo decido yo. Siempre.
You have read this article Tus deliciosos castigos with the title Tus deliciosos castigos. You can bookmark this page URL https://tangocupcakees.blogspot.com/2012/11/huele-el-sabor-y-olor-de-mi-cono-y-de.html. Thanks!
Sunday, June 3, 2012

Me abofeteas en público porque me amas



Mientras te espero me ensueño contigo y pienso que ya éramos novios e íbamos por la calle, cuando de pronto no pude evitarlo y te toqué el culo. Tú te paraste, te volviste, me miraste a los ojos y me diste una hostia en medio de la calle, en medio de la gente. Y nos quedamos callados mirándonos a los ojos. Yo no sabía qué hacer, no dije nada, pero bajé los ojos, no pude mantenerte la mirada y te cogí la mano para besártela.

Y luego seguimos nuestro camino por la acera. No volvimos a hablar del aquello, pero otro día que te levanté un poco la voz para contestarte, me diste otra hostia. Y volvimos a quedarnos callados, pero yo volví a coger la mano y a besártela, mientras tú me mirabas a los ojos, sonreías. Y yo los bajaba al suelo.

Desde entonces no hemos tenido que volver a hablar del asunto porque no necesitamos saber nada más. Cuando quieres me das un par de hostias, a veces tres o cuatro e incluso alguna que otra vez, sin venir a cuento. Por gusto. Porque sí, Porque sabes que yo te cogeré de la mano y te la besaré, sin decir nada. Bueno, sí te digo: te digo que te amo, que quiero ser tuyo, que me encanta que hagas tus anta voluntad conmigo y me tengas pendiente de mí, de tus caprichos, de tus antojos.

Y te digo que cuando más dura eres, más te amo; que cuando más exigente eres conmigo más te deseo, que quiero besar el suelo que pisar y desvivirme por darte placer, por conseguir todo lo que tú quieras porque me encanta y excita que me domines.
- Gracias por dejarme amarte de esta manera -te digo.

Y tú sonríes, me das un tierno beso y me dices que cada día te gusto más. Y no me extraña porque desde aquella primera bofetada hemos ido avanzando y cada día tienes más caprichos y cada día yo soy más dócil. Y más feliz.

Incluso creo que tú sabes que a veces hago cosas que sé que no te gustan con el fin de que me castigues, de que me des de hostias porque intuyes que cuando más me castigas, más me azotas el culo con la zapatilla o más me castigas, más me quieres. Y porque lo haces con mucha soltura y sé que incluso te excitas, pues el otro día, tras darme cuatro seguidas, te subiste la falda, te bajaste las bragas y llevaste mi cabeza a tu coño para que te lo lamiera. Y eso hice, con fruición, porque me lo encontré mojado.

Muy mojado. te habías excitado o al darme de hostias pero más que por el hecho en sí de poder hacerlo, por lo que significa, porque sabes que puedes hacerlo y ese poder te excita. Y porque también sabes que a mí me gusta desde que la tercera vez que me abofeteaste, me cogiste de la entrepierna y viste que tenía la polla dura, Muy dura. Desde entonces no hemos necesitado hablar nada de todo esto. Los dos sabemos lo que hacemos. Ayer, volviste a darme de hostias sin motivo, porque sí, porque te apetecía.
- Te quiero -me dijiste tras la cuarta.
- Yo también te quiero, amor mío.
- Entonces querrás casarte conmigo.
- Sí, estoy loco por hacerlo.

Y para celebrarlo me volviste a dar otras cuatro hostias que recibí de rodillas, con la manos en la espalda, la espalda recta y la cabeza alta.
- Te veo altivo y orgulloso al recibir mi castigo.
- Es cierto. Estoy orgullosísimo.

Y yo te besé la mano con la que me habías abofeteado y te dije que sí, que quiero casarme contigo, que te amo más que a mí vida y que quiero ir contigo al fin del mundo o a donde quieras llevarme para seguir amándote cada día más.
- Porque tu voluntad es la mía, tus caprichos son un deleite y tus castigos un premio.

Y entonces te sentaste en una silla que tiene abierto un agujero debajo y yo me tendí en el suelo bajo ella para pasar la tarde lamiéndote el culito, como tanto te gusta, mientras tu ves la tele, lees o llamas por teléfono a tus amigas. O a tus amigos.
You have read this article Tus deliciosos castigos with the title Tus deliciosos castigos. You can bookmark this page URL https://tangocupcakees.blogspot.com/2012/06/me-abofeteas-en-publico-porque-me-amas.html. Thanks!